…todos tenemos miedo, y tú también.

porqué siempre hay algo que nos acecha por cualquier dirección en la que mires.

Hola, ¿qué tal? Extraño inicio, sí, pero es real.

Y es que no se puede negar. Miedo a un robo, a un atropello, miedo a la no-aceptación…miedo al fracaso,  miedo al dolor, miedo a la pérdida…

Y miedos profanos.  Miedo a un pelo crespo, miedo a las espinillas, a los brillos, a las botas del año pasado, a la camiseta de las rebajas… bah, miedos infundados.

Pero, en realidad, y sin ganas de buscar culpables, tenemos que pensar el porqué de todo esto.

Recuerdo las historias que me contaban…lo que había que trabajar para comprarse unas botas…ve a tu zapatero y cuenta cuántos zapatos tienes.

¡Dios no, llueve, el pelo!… Pensemos cuantas veces se duchaban nuestros abuelos por falta de agua caliente… y, así todo.

Y, sino, el miedo a la no aceptación. Es casi el miedo mas fuerte, el que nos oprime día a día, y es introducido en las células desde que nacemos.

Esas zapatillas para la nena, que todas las nenas las llevan… ese carrito, que es de la marca X… no te juntes con, júntate con que su padre es…

Ríete de las bromas de tu jefe… sonríe a la vecina…

Y, sobre todo, miedo a dolor… es el más grande, el mas opresor, el más…negro.

Pues si, miedo al sufrimiento, a la pérdida, miedo a huesos rotos, o corazones más rotos aún…

Pero, ¿nos hemos parado a pensar que todo, absolutamente TODO, es pasajero? Pues sí, lo es…todo es como un pinchazo, una vacuna…MOMENTÁNEO E INSTANTÁNEO. Se produce, afecta, pasa.

¿No te aceptan en tu grupo? Pues lo hará otro… se te ha encrespado el pelo, mañana liso otra vez y nadie se acuerda… te has roto un brazo, se curará.

Aunque, es verdad, el dolor de un corazón roto es más que una vacuna, puede que de duración como una extracción de sangre… pinchazo, dolor recurrente, moratón, desaparición….ayuda al prójimo, en este caso, ayuda a ti mismo…

En fin…miedo, miedo, miedo… Y es que todo es tan trivial, tan del 1er mundo…tan superficial.

Por eso, a lo único que hay que temer, es a la pérdida de la identidad, al YO, al TÚ… al NOSOTROS. Miedo a que desaparezcas, no tu yo físico sino, el yo que te hace persona… al que te hace ser QUIEN ERES.

Así que, invierte en ti…  pero no inviertas en aumentar tus miedos, invierte en hacerlos desaparecer.

 

(…De camino a la oficina, C/Xàtiva, València, observación de Semáforo)

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Informática utópica... tanto que me gustaría que los que mandan no fueran los que son... que el dolar empapelara paredes y las sonrisas llenaran bolsillos...

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