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Jugando a perder

Hola ¿qué tal? Hoy vengo, sin más preámbulos, con una reflexión:

A todos nos gusta trabajar, y quien diga que no, miente. Pero claro, nos gusta nuestra vocación, trabajar para aquello con lo que nos hemos preparado, trabajar de lo que realmente sabemos… sí, eso nos gusta.

Y cuando empiezas un trabajo nuevo es como… como una aventura ¿no?. Cada idea que se pare es como un reto, un «lo voy a hacer», «lo haré por el cliente»…

Luego vienen los ajustes de tiempo, el yo quiero y tu no debes y viceversa… Pero, como humanos, racionalizamos y, al final, todo surge, todo se materializa, y te brillan los ojos como… «esto es mio» y señalas, como si de una gran extensión de tierra se tratara.

¿Verdad que es una linda historia? Es como idílico, como de cuento. Pues no creo que tanto; ese tipo de situaciones son reales aunque, desafortunadamente, no siempre.

¡Qué rápido se truncan esas historias cuando tu objetivo es inquebrantable!

Ahora imaginemos otro escenario… un escenario donde no son apreciadas tus ideas, donde son despojadas de cualquier utilidad, donde lo que digas es como optativo.. ¿En qué lugar queda, ahí, tu profesionalidad?

-Sí, sí, tienes razón, te escuchamos… pero no hagas nada de eso, haz lo que yo te diga, para mi bien.

Y, después de una y otra y otra y otra vez… claudicas. Agachas la cabeza y dejas de insistir. Total, no se te escucha, tu profesionalidad es menospreciada, no importa cuanto hayas tardado en aprender métodos, cuanto tiempo hayas invertido en actualizar tus conocimientos, en estudiar situaciones, en pensar en «la mejor estrategia», no no, eso ya no importa.

Y bueno, luego no sale todo como esperabas. Nada es como en tu aventura.Tus ideas, que fluían (mejor o peor) como un río…desaparecidas. Tus explicaciones, tus métodos, tu tiempo…  desaparecido. Tu prestigio (mucho, poco o nada)…desaparecido. Tus sentimientos… perdidos.

Ahora, toca preguntarnos porqué y, ese porqué, será distinto según quien lo mire. Yo voy a dar el mio propio.

Fueron días difíciles, días de decisiones difíciles, de dormir poco. Semanas sin fines, menosprecios, ninguneos… para la fin parir una idea que, ni es lo que se quería ni va a funcionar como quieres, pero ¡oye! un voto de confianza que, dentro de lo que te han dejado trabajar, tiene sus posibilidades.

Ofreces tu ayuda, tus conocimientos que tanto (tiempo y dinero) te han costado… Y TE DAN UNA PATADA EN EL CULO. Así.

Pero no importa, al final, los datos son los datos, y los datos están ahí.

antes+después

(Datos reales… Poco significativos, descenso leve, pero descenso)

Así que, compañeros, vamos a aprender de los errores y, primero que nada, de los errores propios. Primero que nada, separar los sentimientos del trabajo: no te dejes guiar por la amistad, el amor, la familia o el compañerismo… el trabajo es el trabajo, y tu sitio es el que es.

Y, en segundo lugar, aprendamos a estar en el medio. Un día fui a Calpe a bucear, casi me ahogué, es cierto… pero ¿por qué? Porqué el agua NO ES MI MEDIO.

Entonces, si quieres triunfar en Internet, si ese es tu cometido, para el cual te estoy ayudando… Enséñate a estar en dicho medio, a nadar en las cyber-aguas porque sino, amigo, tu caída será libre y en picado. Y, si no sabes moverte por aquí, ESCUCHA, pide ayuda, ATIENDE, y vuelve a pedir ayuda. Y, sobre todo, recuerda que: es de bien nacidos el ser agradecidos.

Aprendamos a priorizar, quien y quien no manda y, en tu negocio, no mandas tú, MANDA TU CLIENTE.

 

 

 

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…Making friends…

Hola amigos, de nuevo.

Ha llegado el momento… he hecho PPPRRRFFFF…. en voz alta, tal que así:

¿Por qué? Bueno, pues voy a hacer amigos en 3…2…1…

Por algo que llevo pensando ya desde hace unos días: últimamente se me ha llenado el twitter de gente muy interesante, de verdad que si, desde que he enfocado «mi carrera» a algo concreto… pero, aun así, hay un montón que me sigue y todos dicen lo mismo: Comunity Manager, especialista en social media, marketing empresarial y demás historias relacionadas con el 2.0. Partiendo de la base de que, consciente de ello, mis twits no son de lo mas interesantes… a ver, ¿es preciso que todo el mundo diga exactamente los mismo? Quiero decir (y siempre partiendo de mi humilde conocimiento):

Cuando arrancó la ola de CM, el mundo, y cuando digo mundo, digo entero, se subió encima de ella. Un facebook, un twitter, un tumblr, un pintereset y… voilà! CM al canto. Si, me parece genial, de verdad, pero hay cosas que rallan la absurdez. Veamos algún ejemplo:

«Cómo crear el twit perfecto»… ¡¿El twit perfecto?! El twit perfecto es el útil, el que nos sirve a tus seguidores. Vale, ahora bien: que me lo diga una vez una persona vale, tomo nota, pero que me lo digan 30 y 3 veces por usuario… pues hombre, si, creo que me queda claro. Y no acaba ahí. Acaba al ver que un CM NO lo aplica… O el mismo usuario que me dice cómo hacer el twit perfecto, tampoco…

«Cómo encontrar empleo en redes sociales». Muy a mi pesar, estoy desempleada y, al principio, si que leía dichos twits… Y me sorprendo (las 5 primeras veces, después ya no) de ver que todos, absolutamente todos me dicen: ten tus perfiles actualizados. Y chimpún… Venga va, y ¿Qué? ¿Pongo mi foto o la del hamster?

«¿A quién seguir en twitter?. LLámame autónoma pero… ¿Puedo seguir a quién yo quiera? Gracias. Cae de cajón oye, yo sigo a quien me gusta lo qué dice, cómo y porqué… Se llama criterio, no regla establecida.

Bueno y así, miles y miles todos los días. Al principio seguía a todos pero claro, después de ver que son calcos unos a otros, permíteme el no seguir a todos.

Y, con esto, no quiero decir que el que trabaje en ello, sea un deshonroso… al contrario: me parece un trabajo genial, honrado y de tirada. Pero hay veces que se lleva al extremo de la absurdez. Y mas cuando un propio CM no aplica la norma que no hace ni 5 minutos ha twiteado…

También es verdad, y recalco este párrafo, que hay profesionales del sector muy pero que muy buenos, altruistas,  de los cuales he aprendido mucho y lo agradeceré siempre. Entonces, ¿Se está desprestigiando la profesión?

No. Nunca. Lo que pasa es que está perdiendo profesionalidad. Y hay que tener cuidado con eso. No todos por cambiar una bombilla son IT Eléctricos ni todos los que formatean un PC son IT Informáticos.

¡Ah! Se me olvidaba: ¿Y los oportunistas que hay al respeto? Me parece perfecto que se impartan cursos, ponencias, debates… hay que aprender a hacer las cosas bien, profesionalidad. Lo que no llego a concebir y, de verdad, me parte el alma es: Curso de Twitter, 300€, 25 horas… y las aulas repletas. Pongamos 15 personas, a 300€… suman un total de: 4500€. Pero chico, ¿Tanto te ha costado a ti aprender a hacer follows y listas en twitter, que debes amortizarlo a ese precio? Ah, y el colmo llegó el día que vi: curso de TweetDeck, 150€, 6 horas… Yo veo oportunismo, o como sacarle los cuartos a la gente con ganas de aprender y crecer profesionalmente en este campo.

Y, otra, que también me sacó una sonrisilla… ver como hay gente que se denomina CM pero no tiene ni idea ni de cómo funcionan las herramientas básicas. Si, hay que aprender, pero ¿Dónde queda eso que tantos perfiles me dicen de: aprende CM usándolo, tu mismo lo puedes hacer, hay miles de herramientas para ello y demás? si, a final de cuentas, lo que no saben, lo mandan hacer a otro… Y ¿el autodidactismo que tanto se afanan por proclamar los que de verdad entienden? Denomínate aprendiz, entonces.

Perdonadme por esto, pero es mi opinión tan respetable como otra pero, amigos, hay veces que me da la sensación de que me vendéis humo… La expresión es bastante común, no lo he inventado yo… Igual es por algo.

Y, de verdad, que no me gustaría para nada que esta profesión se desprestigiara por cosas como estas que leo todos los días. Yo misma se que el marketing en redes sociales o un comunity management bien hecho son de vital importancia pero… ¿Hasta qué punto?

Hagamos bien las cosas. Y, lo que no sepamos, google está para usarse, o eso me han dicho una treintena de CM…

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Separemos conceptos, guardemos las formas.

¡Hola de nuevo!

Hacía tiempo que no me pasaba por aquí, y el motivo por el que lo hago ahora, es porqué ayer me pasó algo que me dejó un poco descolocada. Y va de cómo la gente se cree lo que quiere y se defiende como puede.

Todo salió a raíz de esta noticia:

«Luz verde al vertedero de Dos Aguas, zona afectada por el fuego la semana del 28 de junio del 2012» (enlace)

Y la reacción mas insistente fue: «Claro, ahora la culpa para el PP, ¿no? lo que pasa es que eres una «ROJA RESENTIDA»… «ENVIDIOSOS, que tenéis envidia por no estar en el poder…»

Una pregunta solamente… breve: ¿De verdad creéis que esto va de rojos o azules? ¿Alguien más se está preocupando por la tierra, «La Terreta» que ha muerto y gente que ha perdido todo?… Y solamente me salta una persona diciéndome roja resentida envidiosa… ¿Alguien más ve que todo se está moviendo por intereses políticos, o es solo cosa mía?

Que quede bien claro, me da igual rojo, azul, blanco o amarillo… Lo único que importa aquí es el verde de los montes y campos y, bueno, ese ya lo hemos perdido…

UN POQUITO DE POR FAVOR: un poco de coherencia y sentido común… Me da igual «hacia que lado cargues», eso no condiciona nuestras relaciones personales… Pero, reitero, por favor, que la vida no gira alrededor de 4 sanguijuelas que se hacen llamar políticos, sino que gira ALREDEDOR DE NOSOTROS, de la sociedad, del pueblo… De una montaña o un lago, de un pueblo o una urbe… pero NOSOTROS.

-> Si no cuidamos nosotros de nosotros mismos, en comunidad y sociedad, ¿Quién lo va a hacer? ¿El que recorta en educación? ¿O el que tira balones fuera y dimite cuando las cosas van mal? No compañeros no… Esto va de NOSOTROS y no de ELLOS…

Separemos conceptos, churras con merinas no… Separemos el poder que 4 quieren conseguir de nuestro presente y, sobre todo, de nuestro futuro, de los que vendrán, de su herencia y de los principios básicos que queremos inculcarles.

PD: y cuando hablo de monte, hablo de fauna, hablo de sociedad, del saber estar, de guardar las formas…de saber quienes somos y que queremos.

 

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Experiencia enriquecedora. AppInventor + Muchachada Sana

Hay momentos en que por más que intentas hacer cosas y las haces, sientes que no te llegan a llenar, que no avanzas. Bueno pues este caso ha sido, justamente, al contrario.

En el mes de abril, se me dio la oportunidad de impartir unas charlas tipo masterclass en distintos institutos y colegios. El tema que nos ocupaba era «Android AppInventor» y mi trabajo constaba en hacerles una pequeña demo a los chavales de 15 y 16 años de dichos institutos.

Parece algo sencillo, más si eres docente, pero para una persona como yo que no se termina de explicar muy bien y que, además, se pone nerviosa con nada, era un poco como un reto.

Para empezar, y siendo sincera, no conocía esa plataforma y todo me venia de nuevo y muy grande. Poco a poco, y trasteándola, fui conociéndola y nos hicimos muy amigas la plataforma y yo y, ¡oye! es una pasada.

Pero lo mejor de todo no fue eso. Y os diré porqué: no lo fue, en primer lugar, porqué me llenó mucho mas el ver que confiaron en mi para desarrollar esa actividad, y eso es algo que siempre ayuda un poco a esa autoestima que no está siempre en los límites superiores. Sentirse útil.

Y, en segundo lugar pero no menos importante, la convivencia con esos chavales de la E.S.O. Esos que aun no saben por donde les cae la carga y que aun están en esa feliz etapa del «madre mía no se que hacer, si bajar al parque o quedarme jugando a la X-Box». Yo hace tiempo que la pasé y andar por los pasillos de los institutos, mirar esos carteles de ánimo en las escaleras de los centros, esos gritos en los pasillos, esas miradas cómplices entre un chaval y una chavala… esa época tan grande y difícil de la adolescencia.

 

Pues ellos, que se interesaron (unos mas y otros menos) por lo que les decía. Esos que se preocupaban por como está el mundo o cómo puedo ganar dinero con App’s… Esos jovenzuelos son los que me han estado entreteniendo durante 3 semanas y me ha resultado una experiencia entre enriquecedora, grata y divertida, sin quitar el miedo de liarla, claro está.

Bueno, sin más, dar las gracias a quien confió en mi en su día, a los profesores de los distintos centros y esa persona que me ayuda moralmente todos los días. A ellos, gracias, entre todos me hacéis un poco mas grande cada día.

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